REAL DE CATORCE

1
Por el túnel de ánimas
con la montaña a cuestas
un silencio de adobe desmorona
abruptas sombras.

2
Una lágrima de oro deslizaba la tarde
tras el arco enrejado del cementerio.
Rasante el vuelo bajo las balas
de paredón catorce.

Vivos y muertos esperamos la noche
que emana trago a trago desde la nopalera.

Cardúmenes de sombra despiertan voces
y serpentean los pasos.

Quien me llama de nuevo
girando el embeleso de una pluma
sabe que tengo la edad del día.

3
Gira la pluma de avestruz,
su crin de yegua adormecida
peina los montes áridos,
aloja en musgo cárdeno
cada pliegue del destino.

La levedad de su secreto
Orienta el laberinto de mi mano.