ARREPENTIDO

Tú no serías capaz; ella lo hizo, para que lo sepas: lo haría todo por mí. Yo no quería ese hijo, y ella entonces, se lo dejo sacar: pedazo a pedazo sanguinolento,gritando de dolor y sin dejar de mirarme; todo por mí, lo oyes. Nunca la voy a abandonar, y ya no sé ni a qué vine contigo. Ella en el hospital con fiebre del aborto, y yo aquí en Acapulco, siguiéndote la calentura.